Crónica de Chayanne en el Bilbao Arena

El artista puertorriqueño Chayanne congregó el pasado viernes 16 de Mayo a 7.400 fieles en el Bilbao Arena de Míribilla, estableciendo un nuevo Sold Out. Hacia 14 años que no visitaba la península.
Bilbao ArenaDerroche de energía, Derroche de hits populares, Derroche de coreografías bien hiladas y Derroche de pantallas de video deslumbrantes.
A las 21:44h, con una demora de 14 minutos, comienza el espectáculo y se abre con una terna de lujo en forma de popurrí que incluye su último single «Bailemos otra vez», la cual da título al disco, seguido de dos de sus mayores éxitos «Salomé» y «Bom Bom». Nada más entrar al recinto nos percatamos de la existencia dos baterías elevadas en una segunda plataforma. El arranque es muy fuerte y divisamos dos guitarras que en el transcurso de la noche llegan a ser hasta tres, bajo y teclados. Ya desde un primer momento una legión de bailarines y bailarinas inunda el escenario.

Bilbao ArenaChayanne y los músicos van de negro mientras que las que danzan alrededor van alternando el atuendo blanco con el rojo. Enseguida llega el turno de «Caprichosa». En varias ocasiones Chayanne junta dos temas, incluso hasta cuatro. «Este ritmo se baila así» lo encadena con «Palo bonito». En la recta final caen «Humanos a Marte», «Como tú y yo» (de su nuevo álbum) e invita a una espectadora a subir al escenario, se hacen un selfie y mientras bailan a lo agarrado, un componente de la banda lo graba con el móvil, a continuación, Chayanne exclama, quien es la siguiente? pero ninguna otra compartirá un momento intimo con él. La penúltima canción es otro hit masivo, «Madre Tierra (Oye)», para despedirse con «Dejaría todo». El bis es generoso e interpreta «Tiempo de vals», «Bailando bachata» (otra de su último disco), «Un siglo sin ti», para cerrar por todo lo alto con «Torero», todo un icono del portorriqueño.
Bilbao Arena Tuve la sensación que no la hizo completa, y abandono el escenario atravesando una compuerta situada en la segunda planta, mientras tanto el grupo continúo ejecutando la pieza para concluir a las 23:40h, prácticamente dos horas de actuación. Del nuevo trabajo se llegaron a interpretar hasta cinco temas de los nueve que consta.
Las coreografías fueron un elemento sustancial del show, dieron mucho juego y estuvieron bien planificadas. Chayanne estuvo ágil y se desenvolvió a la perfección entre la vorágine de bailarines y bailarinas.
Las pantallas de video crearon unos efectos visuales muy auténticos y coloristas, ya que no se limitaron a recrear las imágenes de los músicos como suele hacer el resto de grandes conciertos.

(Texto de Iñaki Gallardo)

Tags: , , , , ,




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al principio ↑