Crónica de Clara Corral & Cute Canallas en la Sala Azkena de Bilbao
Una orbitada colectiva con mucho amor, pop rock y canallismo
Dicen que el amor mueve montañas, pero la noche del 19/04/2025 en la Sala Azkena de Bilbao movió cuerpos, corazones y hasta alguna lágrima suelta. Clara Corral & Cute Canallas ofrecieron un concierto que fue mucho más que música: fue una sesión de terapia colectiva… con ritmos pegajosos y mucho desparpajo.
Fue un concierto fuera de lo normal, no solo por la energía, el repertorio o el público entregado, sino porque se tejió como una auténtica historia en capítulos para “salir del corral y despertar.” Canción tras canción, Clara hiló relatos de amor, desamor, ilusión, dudas, pasiones y cicatrices con esa mezcla de humor, ternura y descaro que solo ella sabe manejar.
El concierto, enmarcado dentro de la programación del Bilbao Basque FEST, duró una hora y diez minutos sin parar. Ni un descanso, ni un respiro: Clara y los suyos lo dieron todo del tirón, sin bajar la intensidad ni un solo segundo.
Con lleno absoluto (ni un alfiler, ni un canalla más cabía), la banda vizcaína desplegó un repertorio pop rock fresco, divertido, emotivo y descaradamente auténtico. El público, entregadísimo, mezclaba familias, buenos amigos, fans de toda la vida y algún que otro curioso que acabó orbitando más que nadie. Porque aquí no hacía falta carnet de fan: bastaba con dejarse llevar.
El viaje arrancó con Metamorfosis y nos llevó por Planetas Paralelos, el íntimo relato de Clara y Oscuro, ¿Cómo puedo componerte esta canción?, la rockera Del sexo al amor y ese hit que da hambre y sentimientos: Amor de chuletón. También sonaron los temazos Buscando mi vestido y Quiero contarte.
Y como buena canalla que se precie, no faltaron las versiones con su toque personalísimo: Opa yo viazé un corra (El Koala) hizo que el público se viniera arriba sin pudor; I Want It That Way (Backstreet Boys) sonó con una melancolía inesperada; Dios está aquí en versión órgano y rockera, P’aquí p’allá (La Fuga) y Mucho mejor (Los Rodríguez) pusieron el punto de rock ibérico gamberro. Incluso Titi me preguntó o Tus bragas (sí, de El Último ke Zierre) pasaron por el filtro Corral para convertirse en confesiones pop rock con alma.
El clímax llegó con Orbitando, que hizo honor a su nombre: una gran orbitada final, con el público levitando de emoción… y la aparición estelar del orbitador mayor, que se subió al escenario para cerrar la noche en lo más alto.
Los Cute Canallas (Johnny Naveda, Jorge Fernández, Dani Estévez y David Gaviria) lo dieron todo. Pop-rock, presencia, complicidad y ese punto macarra que convierte un concierto en experiencia.
Conclusión: si alguna vez os invitan a una orbitada de Clara Corral, ni lo dudéis. Amor, pop rock, canallismo y una gran noche asegurada.
Y si no estuviste… no pasa nada. Para la próxima, guarda hueco en la agenda y ponte ropa cómoda: lo suyo es bailar, sentir y dejarse llevar. Porque cuando Clara y los Cute despegan, nadie se queda en tierra.
Para más información sobre próximos conciertos, atentos a las redes sociales de Clara Corral.
(Texto: Iker García)
